1. Alteración en la función del corazón**
El corazón no puede bombear la sangre adecuadamente:
– Disfunción sistólica**: el corazón no se contrae con suficiente fuerza.
– Disfunción diastólica**: el corazón no se relaja bien y no se llena correctamente.
2. Desequilibrio entre demanda y aporte**
El cuerpo necesita oxígeno y nutrientes, pero el corazón no puede satisfacer esa demanda, provocando síntomas sistémicos.
3. Retención de líquidos**
Como la sangre no fluye bien, se acumula en los tejidos:
– Edema en piernas y pies.
– Congestión pulmonar (dificultad para respirar, tos).
4. Mecanismos de compensación**
El cuerpo intenta compensar el fallo:
– Activación del sistema nervioso simpático.
– Activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona.
– Hipertrofia del músculo cardíaco.
Estos mecanismos ayudan al inicio, pero a largo plazo **empeoran la enfermedad**.
5. Clasificación según gravedad**
Se clasifica por síntomas y capacidad funcional (por ejemplo, **clasificación NYHA I-IV**) o por fracción de eyección (preservada, reducida o intermedia).
6. Tratamiento integral**
Incluye:
– Cambios en el estilo de vida.
– Medicación (IECA, betabloqueantes, diuréticos, entre otros).
– Dispositivos o cirugía en casos avanzados.